La Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón atesora un rico patrimonio en variedades antiguas de frutales. Adaptadas al entorno, su conservación es llave de seguridad alimentaria hacia el futuro que enriquece y mantiene el patrimonio cultural heredado.
El envejecimiento de las personas que han mantenido en uso las parcelas dedicadas a estas producciones hace necesarios proyectos que, desde el emprendimiento y la agroecología, reviertan esta situación generando oportunidades que promuevan el cuidado del entorno agrario y conserven nuestro paisaje cultural.
Desde la reserva de la biosfera se pusieron en marcha hace años propuestas ligadas al sector (banco de semillas y tierras, modernización y legalización de asociaciones de regantes e infraestructuras de riego…), a las que ahora se une los acuerdos de custodia del territorio, pactos entre propietarios, participantes sin tierra y una entidad de custodia especializada, la asociación La Troje.
Entre todos generamos un compromiso de participación con los siguientes objetivos:
- Conservación, mediante el cuidado de pies de variedades antiguas de donde extraer yemas para injertos y con la plantación de nuevos árboles, generando así un reservorio genético.
- Innovación, poniendo en práctica métodos agroecológicos que puedan replicarse en el territorio.
- Capacitación y formación para el cuidado de estos árboles: cursos de poda e injerto, tratamientos ecológicos, cuidado del suelo, polinización…
Gracias a esta colaboración entre la población local,la reserva de la biosfera y la entidad de custodia se ha creado un banco de frutales descentralizado y una comunidad de aprendizaje comprometida con su conservación.