El Parque Nacional de Cabañeros ha celebrado el pasado mes de noviembre su 30 aniversario como referente de conservación del bosque mediterráneo y ejemplo de esfuerzo colectivo.
Desde su declaración en 1995 como el décimo parque nacional de España, su trayectoria ha sido posible gracias al trabajo constante de sus equipos técnicos, directores, agentes medioambientales y personal como el de uso público, vigilancia, administración y mantenimiento, así como al compromiso de los habitantes de los municipios del entorno, el sector turístico, investigadores y administraciones colaboradoras. Su riqueza natural, con encinares, alcornocales, quejigares, melojares, turberas, bosques de ribera y paisajes que combinan rañas abiertas y sierras frondosas, alberga especies amenazadas emblemáticas del monte mediterráneo como el águila imperial, el buitre negro o el lince ibérico.
A lo largo de estas tres décadas, Cabañeros ha impulsado programas de conservación, restauración de hábitats, investigación y educación ambiental, consolidando un uso público sostenible. Hoy forma parte de una Red que ya cuenta con 16 parques nacionales y que sigue creciendo, con la esperanza de que el Mar de las Calmas, en El Hierro, se convierta pronto en el 17º.