En el parque natural existen decenas de aljibes de riego, llamados pozos localmente, que fueron creados para dar servicio a la agricultura tradicional. Estas estructuras incluyen diversas tipologías con la particularidad en estos casos de haber sido elaboradas con las técnicas tradicionales de la zona, lo cual aumenta su interés cultural. Con el tiempo, y tras el abandono de las actividades agrícolas y ganaderas, su uso pasó a un segundo plano y muchos de estos pozos fueron abandonados o eliminados.
La Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Xunta de Galicia solicitó la catalogación de estas estructuras y el estudio de su uso por la herpetofauna, anfibios y reptiles, en el parque natural. El trabajo fue dirigido por investigadores de la Universidad de Vigo.
El objetivo último del proyecto fue informar del valor de estos pozos para la herpetofauna del parque y presentar la información que ayude a tomar las medidas adecuadas para la gestión y conservación a largo plazo de estas estructuras, y con ellas garantizar la conservación de especies de la herpetofauna asociadas la presencia de medios acuáticos artificiales tradicionales relacionados con la actividad agrícola, así como muchas otras especies, como los invertebrados acuáticos.
En base a los resultados del estudio, se considera que el conjunto de estructuras de captación de agua del parque natural debe ser protegido por su valor intrínseco como parte del patrimonio arquitectónico y etnográfico de Galicia, así como por su valor como refugio de la herpetofauna y otros grupos taxonómicos.