Tras cien años desde que quedó inactiva la barrera tobácea de cierre de la Laguna de Uña como consecuencia de su modificación para servir de regulación a una explotación hidroeléctrica, desde el Parque Natural de la Serranía de Cuenca se ha ejecutado y puesto en marcha un proyecto para recuperar el aporte de agua a una parte del travertino. Se ha aprovechado para ello el nuevo caudal ecológico establecido por la Confederación Hidrográfica del Júcar para el denominado Arroyo del Rincón, aporte natural de la Laguna.
Con esta actuación sobre un elemento geomorfológico de interés especial se da cumplimiento a una de las directrices de recuperación de recursos naturales establecidas en el PORN, Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, a la vez que se genera un recurso turístico que, sin duda, supondrá un nuevo aliciente para el desarrollo socioeconómico de la comarca.
La actuación ha supuesto una inversión por parte de la Junta de Castilla-La Mancha de unos 210.000 euros. Para su ejecución se ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Uña y de NATURGY, empresa concesionaria de la explotación hidroeléctrica.