El pasado mes de agosto el Servicio Marítimo de la Guardia Civil pudo retirar una red fantasma flotante de grandes dimensiones localizada a media milla de la costa de Tenerife. En ella se encontraba el cadáver de una tortuga marina y otro ejemplar vivo que pudo ser rescatado y devuelto al mar, ambos de la especie Caretta caretta.
Los agentes contaron con la colaboración del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de La Tahonilla, dependiente del Cabildo de Tenerife y trasladaron el cadáver de la tortuga al centro para su valoración y estudio en el marco de la Red de Varamientos de Canarias, conocida como Red Vigía.
Este tipo de aparejos de pesca abandonados o perdidos pueden hundirse y permanecer activos en el mar durante años, atrapando fauna marina y generando riesgos también para embarcaciones, pescadores e incluso buceadores.
El hallazgo pone de relieve la importancia de actuaciones para su retirada tempestiva y la necesidad de avanzar en estrategias de prevención y educación ambiental para frenar esta amenaza silenciosa que afecta tanto a la biodiversidad marina como a la seguridad marítima.