A finales de 2024, en las instalaciones del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre “La Tahonilla”, dependiente del Cabildo Insular de Tenerife, se llevó a cabo el marcaje con dispositivos satelitales de tres ejemplares de tortuga boba (Caretta caretta) y posterior liberación en el océano Atlántico. Estos ejemplares entran a formar parte de dos proyectos muy relevantes para la conservación de esta especie en peligro de extinción: el proyecto tortugas oceanógrafas y un proyecto de seguimiento de la especie.
Por un lado, el Proyecto “Oceanographic turtles: ocean monitoring through sea turtle tracking” (tortugas oceanógrafas), financiado por la Fundación Loro Parque, cuenta la participacoción de la asociación ADS Biodiversidad (expertos en tortugas marinas de la Macaronesia), y el grupo de investigación EOMAR, del IU-ECOAQUA y de la Universidad de la Las Palmas de Gran Canaria, expertos en oceanografía física. Este proyecto pretende obtener datos de temperatura de los primeros metros de la columna de agua, hasta 300 metros, a través de tortugas marinas monitorizadas con dispositivos satelitales con sensores de temperatura y profundidad.
Por otro lado, el Proyecto “Marcaje y seguimiento remoto de 12 individuos de tortuga boba capturados en trasmallos o con amputaciones debido a enmallamientos, liberadas tras su rehabilitación en centros de recuperación de fauna marina”, está desarrollado por la Fundación Oceanogràfic a través de la Fundación Biodiversidad.
Estos proyectos convierten a dichas tortugas en auténticas “Centinelas del Cambio Climático” de la región Macaronésica