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Directiva Marco del Agua

La Directiva Marco del Agua (Directiva 2000/60) por la que se establece un marco comunitario de actuación en materia de aguas, ha venido a renovar el marco jurídico comunitario en esta materia.

A efectos de Red Natura 2000, su aportación más reseñable es el tratamiento dado a la regulación de la calidad del agua, pues entre sus objetivos encontramos la mejora del medio acuático entendido como ecosistema.

Las zonas Red Natura 2000 deberán, además, ser tenidas en cuenta en la planificación hidrológica y de las medidas a aplicar, pues se las ha considerado zonas protegidas, de modo tal que la gestión del agua tendrá que tener muy en cuenta sus necesidades.

Y es que en las Directivas de Aves y Hábitats se listan muchas especies (aves acuáticas, anfibios, peces) y hábitats que son directamente dependientes del agua (lagos, lagunas, marismas, aguas marinas, aguas estancadas, aguas corrientes, zonas húmedas en general).

 

Aspectos novedosos

Los aspectos más novedosos de la DMA son los siguientes:

  • Establece un marco general para la protección y gestión de las aguas, integrando las Directivas precedentes (muchas de las cuales serán derogadas).
  • Aúna ya de modo general la regulación de las aguas continentales y marinas, aplicándose en todas ellas.
  • Introduce previsiones respecto del consumo de agua.
  • Introduce un concepto único de "estado de las aguas" que se relaciona con el estado ecológico de las mismas.
  • Tiende puentes con otras normas comunitarias, no sólo con normas relativas a la contaminación, sino también con las normas relativas a la conservación de la naturaleza (Directiva de Aves Silvestres y Directiva Hábitats)
 

Objetivos de la Directiva

Según su artículo 1 es su objetivo establecer un "marco para la protección de las aguas superficiales continentales, las aguas de transición, las aguas costeras y las aguas subterráneas " que:

  • Prevenga todo deterioro adicional y proteja y mejore el estado de los ecosistemas acuáticos y, con respecto a sus necesidades de agua, de los ecosistemas terrestres y humedales directamente dependientes de los ecosistemas acuáticos.
  • Promueva un usos sostenible del agua
  • Tenga por objeto una mayor protección y mejora del medio acuático mediante la reducción, interrupción o supresión e vertidos.
  • Garantice la reducción de la contaminación del agua subterránea y evite nuevas contaminaciones
  • Contribuya a paliar los efectos de las inundaciones y sequías.

Como puede verse, el primer objetivo que se establece es la protección de los ecosistemas acuáticos, así como de aquellos otros ecosistemas dependientes del agua. En la fijación de los objetivos y la redacción dada queda patente el nuevo acento que el legislador comunitario ha puesto en la normativa de aguas. Éstas ya no son contempladas como meros "recursos hídricos", sino como un elemento fundamental para todas las formas de vida.

 

Obligaciones que impone la Directiva

Las principales obligaciones que la Directiva impone a los Estados son las siguientes:

  • Especificar las "cuencas hidrográficas" que existen en su territorio e incluirlas en "demarcaciones hidrográficas", que se definen en la Directiva como "la zona marítima y terrestre compuesta por una o varias cuencas hidrográficas vecinas y las aguas subterráneas y costeras asociadas .... designada como principal unidad a efectos de la gestión de las cuencas hidrográficas".
  • Designar autoridades competentes
  • Realizar en cada demarcación hidrográfica:
    • Un análisis de las características de la demarcación.
    • Un estudio de las repercusiones de la actividad humana en el estado de las aguas superficiales y subterráneas.
    • Un análisis económico del uso del agua
  • Instaurar Registros en los que figuren las zonas que, en cada demarcación, han sido declaradas objeto de especial protección, entre ellas, zonas designadas para la protección de hábitats o especies ligadas al agua (incluidos los puntos de la Red Natura 2000)
  • Elaboración de Planes Hidrológicos de Cuenca
  • Elaboración y puesta en marcha de Programas de medidas para alcanzar los objetivos medioambientales de calidad que se fijan en su artículo 4, así como un uso sostenible del recurso.
  • Establecer Programas de seguimiento del estado de las aguas superficiales, subterráneas y de las zonas protegidas (dichos seguimiento incluyen el control del volumen y calidad de las aguas)

La Directiva también incorpora previsiones respecto de la recuperación de los costes de los servicios que están relacionados con el agua, imponiendo a los estados la obligación de garantizar que, a más tardar, el año 2010:

  • La política de precios del agua proporcione incentivos para lograr un uso sostenible de los recursos hídricos
  • Que lo usuarios industriales, domésticos y agrícolas contribuyan de manera adecuada a la recuperación de los costes de los servicios relacionados con el agua, en virtud del principio "quien contamina paga".
 

La noción de Estado ecológico

Este es uno de los puntos clave de la Directiva. La calidad de las aguas ya no se va a establecer tan sólo en función de la presencia de determinados contaminantes en ellas, sino en función de su estado ecológico.

Una masa de agua superficial, por ejemplo, gozará de un "Buen estado" cuando tanto su estado ecológico como su estado químico sean al menos buenos.

La Directiva define "estado ecológico de las aguas" como "la expresión de la calidad de la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos asociados a las aguas superficiales, que se califica con arreglo al anexo V".

En el mencionado anexo V se establecen distintos grados del estado de las aguas y para establecerlos figuran ya, junto a los tradicionales indicadores químicos y fisicoquímicos, indicadores biológicos (composición y abundancia de flora, de fitoplancton, de fauna bentónica de invertebrados, de fauna ictiológica, etc...) e indicadores hidromorfológicos, englobando estos últimos aspectos relativos al régimen hidrológico, a condiciones morfológicas y al régimen de las mareas.

El hecho del establecimiento ex novo de indicadores biológicos e hidromorfológicos para determinar el estado de nuestras aguas superficiales, implica que su calidad va a tener que medirse a partir de ahora teniendo muy en cuenta su capacidad para albergar vida.

 

Las zonas protegidas

La Directiva Marco del agua exige que en cada demarcación hidrográfica se instaure un Registro de zonas protegidas, en dicho registro deben figurar las zonas y lugares de la Red Natura 2000. Dicho registro deberá ser parte del Plan hidrológico de cuenca, incluyendo mapas indicativos de su ubicación y una descripción de la legislación con arreglo a la cual han sido designadas.

 

Los objetivos ambientales

La gestión de las aguas debe ir dirigida a conseguir una serie de objetivos ambientales respecto de las aguas superficiales, subterráneas y respecto de las zonas protegidas

En general se establece para el año 2015 el objetivo de lograr un "buen estado" de las aguas superficiales (es decir el logro de un estado ecológico y químico bueno).

En cuanto a las "zonas protegidas", en concreto las zonas de la Red Natura 2000, la Directiva Marco exige el cumplimiento de los objetivos de conservación de las mismas. Es decir, la gestión de las aguas que sean importantes para las zonas de la Red Natura 2000 deberá de ir dirigida a lograr que en estas zonas se mantenga o se alcance el "buen estado de conservación" de los hábitats y las especies exigido por la Directiva Hábitats.

 

Los programas de medidas

La Directiva marco del agua exige que para el año 2009 se hayan elaborado programas de medidas en cada demarcación hidrográfica, al objeto de lograr los objetivos ambientales. La Directiva indica una serie de medidas básicas que en todo caso deberán figurar en estos programas, entre las que encontramos:

  • Las medidas necesarias para cumplir la normativa de aguas y para cumplir las Directivas de Aves y Hábitats
  • Las medidas necesarias para garantizar que las condiciones hidromorfológicas de las masas de agua estén en consonancia con el logro del estado ecológico necesario.

Entre las medidas complementarias que pueden figurar en los programas encontramos la nueva creación y restauración de humedales.

 

Los planes hidrológicos de cuenca

La Directiva exige asimismo para el año 2009 que se elabore para cada demarcación hidrográfica un Plan hidrológico de cuenca. Entre el contenido mínimo y obligatorio que se establece encontramos los siguientes ítems a los efectos que nos interesan:

  • La identificación de las zonas protegidas (entre ellas, las zonas Red Natura) acompañadas de mapas.¡
  • Una lista de los objetivos ambientales para las aguas superficiales, las subterráneas y las zonas protegidas.
  • Un resumen del programa o programas de medidas adoptados para dar alcanzar los objetivos ambientales.

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